Guardiana de la excelencia: Marcia Noda y el arte de medir la calidad universitaria
Dra. C. Marcia Esther Noda Hernández , Directora de Evaluación del Ministerio de Educación Superior (MES) y Secretaria Ejecutiva de la Junta de Acreditación Nacional (JAN)
Sentarse a conversar con la Dra. C. Marcia Esther Noda Hernández es adentrarse en un viaje por la geografía universitaria de Cuba. Su nombre es sinónimo de rigor, pero también de sensibilidad pedagógica. Quienes la conocen saben que su impronta quedó marcada con fuerza en el oriente cubano, especialmente durante su etapa como Rectora de la Universidad de Holguín, una trinchera académica que esculpió su liderazgo y visión.
Hoy, desde una responsabilidad de alcance nacional como Directora de Evaluación del Ministerio de Educación Superior (MES) y Secretaria Ejecutiva de la Junta de Acreditación Nacional (JAN), su perspectiva se ha ampliado. Ya no le desvela una sola universidad, sino el estándar de excelencia de todo un país.
En el marco de las celebraciones por el 50 Aniversario del MES y su red de instituciones, y el 26 Aniversario de la JAN (este próximo 12 de julio), conversamos con ella sobre los retos, las dinámicas internas y las profundas satisfacciones de un área que, en sus propias palabras, «es un tema serio, muy serio».
Un liderazgo basado en la sinergia y el respeto
Pasar del liderazgo directo en un campus universitario a coordinar la política de calidad de toda una nación transforma las dinámicas de trabajo. Para la Dra.C. Marcia, el desarrollo de esta responsabilidad ha sido un camino «muy bonito, muy interesante y muy retador».
«A diferencia de las anteriores responsabilidades que he desempeñado, aquí interactúas directamente con todas las universidades del país y respondes ante cualquier organización nacional e internacional, así como ante la sociedad, por la calidad de la Educación Superior», explica con la seguridad de quien conoce el peso de su firma.
Una de las particularidades más hermosas y complejas de la JAN es la naturaleza de su capital humano. Aquí no se trabaja bajo el clásico esquema de subordinación lineal.
«Las personas con las que normalmente trabajas, tanto los pares evaluadores como los miembros de los comités técnicos y del Pleno de la Junta, no son tus subordinados directos. Son algunos de los mejores profesionales de nuestro país que se unen con un objetivo común: velar por la calidad de la Educación Superior cubana. Creo que esa es una de las principales diferencias con relación a otras responsabilidades», reflexiona.
Recorrer el país con la calidad como bandera
El compromiso de Marcia Noda no se gestiona desde un buró en La Habana. Su liderazgo es de asfalto, aulas y laboratorios. “Han sido unos cuantos años, la verdad, y he tenido el gusto de estar, incluso en más de una ocasión, en todas las universidades de nuestro país”, confiesa con orgullo.
Ese despliegue territorial tiene un propósito claro: en algunas ocasiones, encabezando los rigurosos procesos de evaluación externa; en otras —aunque cada vez menos, gracias a la madurez del sistema—, desarrollando actividades de preparación y acompañamiento para que los centros más jóvenes puedan, en un futuro cercano, dar el salto y someterse al escrutinio de la JAN.
Para dimensionar el monstruo operativo que lidera la Dra.C. Marcia, basta mirar las estadísticas: “cada año se realizan alrededor de 300 procesos de evaluación externa, que abarcan desde carreras de pregrado, maestrías, especialidades de posgrado y programas de doctorado, hasta la propia gestión institucional. Anualmente llevamos a cabo entre siete y diez evaluaciones institucionales”, detalla.
Anatomía de un proceso riguroso
¿Cómo se construye la excelencia en una universidad cubana? La Secretaria Ejecutiva de la JAN desmitifica el proceso y lo define como un ejercicio de profunda madurez institucional. Todo nace de la voluntad de cambio:
- La autoevaluación: Es el punto de partida. La institución decide mirarse al espejo, identificar sus fortalezas y debilidades, y el Rector realiza formalmente la solicitud de evaluación externa.
- La Comisión in situ: A partir de los expedientes presentados, se organiza el cuerpo de evaluadores que viaja a la institución.
Al hablar de estos evaluadores, la Dra. Marcia enfatiza el componente ético y voluntario que sostiene al sistema:
«Son seleccionadas entre los mejores profesionales del país y se integran únicamente para desarrollar este proceso. Por ello, es necesario lograr la sinergia entre ellos, garantizar el cumplimiento del Código de Ética de los evaluadores y representantes de la JAN, y asegurar que el proceso se desarrolle con transparencia, rigor y, al mismo tiempo, mediante un intercambio responsable y serio entre evaluadores e instituciones».
Más que un sello: una cultura organizacional
Para algunos, la acreditación podría parecer un simple trámite burocrático o un diploma para colgar en la pared. Para la Dirección de Evaluación del MES, es el motor de cambio de la universidad del futuro.
Al cierre de nuestro diálogo, la Dra. C. Marcia Noda Hernández resume con nitidez el verdadero impacto de su área en este año de aniversario cerrado:
«La acreditación representa un beneficio para las instituciones. Les aporta prestigio y mayores posibilidades de intercambio nacional e internacional. Además, hemos podido constatar que estos procesos favorecen una mejor organización institucional, fortalecen la unidad, impulsan el desarrollo de la ciencia, del posgrado y de los diferentes programas de pregrado. Y, algo muy importante, contribuyen a consolidar la cultura organizacional de las instituciones».
Con esa misma cultura de la mejora continua, el MES arriba a sus 50 años, sabiendo que su red de instituciones no solo es más grande, sino profundamente más excelente, gracias al lente riguroso y humano de profesionales como Marcia.
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